«Quiero generar mejores ingresos sin tener que trabajar más horas y perder tiempo con mis hijos», compartió Vicky en el encuentro de bienestar del Programa Soy Working Mom independiente. Su inquietud resonaba con muchas de nosotras: el deseo de equilibrar la vida profesional y la maternidad sin sacrificar momentos valiosos con nuestros hijos.
Durante nuestros encuentros , exploramos las diferencias entre la mentalidad de una autoempleada y la de una dueña de negocio, y fue asi como Vicky comenzó a reconocer patrones que la mantenían atrapada en una rutina desgastante:
La autoempleada:
- Trabaja largas horas por bajos ingresos, sintiéndose como una mujer orquesta que hace de todo.
- Su energía se ve drenada, sin tiempo para sí misma.
- Opera en un ciclo de urgencia, sin espacio para la planificación.
- No imagina otra forma de generar ingresos que no sea a través del esfuerzo constante.
- No tiene tiempo de calidad para ella ni para su familia.
Por otro lado, la dueña de un negocio o emprendimiento:
- Reconoce el valor de su trabajo y cotizar sus servicios acorde a sus deseos y necesidades.
- Su negocio sustenta su estilo de vida, y busca activamente nuevos clientes.
- Desarrolla una mentalidad de crecimiento y se apoya en herramientas comerciales para atraer a su público objetivo.
- Trabaja con una planificación estratégica, permitiendo un equilibrio entre tu vida personal y profesional.
Este cambio de mentalidad resultó crucial para Vicky. Comprendió que seguir trabajando como una autoempleada la llevaría a un ciclo sin salida. Con la claridad mental que le ofreció el programa, logró transformar su enfoque.
Hoy, ella trabaja solo 7 horas al dia y sus ingresos han mejorado notablemente. Comprendió que aumentar la cotización de sus presupuestos, le permitia cobrar más y reducir sus horas de trabajo sin perder rentabilidad.
Ahora esta querida Working Mom tiene energía para salir a correr todas las mañanas y disfrutar de momentos con sus hijos, pudiendolos llevar al colegio.
Ha recuperado la pasión por su profesión como artista plastica, sintiendo que su vida profesional y familiar pueden coexistir en armonía.